11.10.15

El consejo de Birkner

Birkner le respondió:
¡Ojalá pudiera estar contigo, hijo mío, para libertarte de tu desazón! Pero créeme, son precisamente tus dudas las que abogan por ti, por tu vocación artística. El que cree avanzar siempre con continua y ciega confianza en sus propias fuerzas es un loco que sólo se engaña a sí mismo, pues le falta el auténtico impulso de búsqueda que sólo descansa en la idea de la insuficiencia. ¡Persevera! Pronto recuperarás tus fuerzas y entonces, y no por la opinión ni el consejo de los amigos, que quizás no sean capaces de entenderte, seguirás tranquilamente el camino que te ha marcado tu propia naturaleza.

E. T. A. Hoffmann, en La iglesia jesuita de G*** 

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