6.9.15

De canuto un chupetín

a los 2, quería la teta
a los 4, quería a Priscila
a los 6, quería al Ratón.
primera gran decepción.
a los 7, a Gastón.
hasta hoy mi mejor amigo.
a los 8, el quilombo
el 2002 fue calor
polenta y huevo frito,
no había otra cosa.
a los 9, Culture Club.
a los 10, a mis abuelos.
a los 11, recibirme,
claro está, pasar de sexto.
de ese gran paso me acuerdo
que los que eran mis amigos
se cambiaban de colegio
los amontonaron en diciembre
como reses para el matadero.
a los 12, quería dejar de ser tan tímido.
acercarme a las pibas.
ser gracioso y espontáneo,
toquetón y caradura.
ser yo mismo.
a los 13, fui punk.
a los 14, descubrí el punk,
me gustó, pero no era lo mío.
a los 15, el primer beso
el primer pucho
en un balcón lleno de flores
era febrero
(ella no sabe
que fue el primero).
a los 16, el mar y la montaña.
después, más tarde,
la nieve y el amor.
escribía poemas,
escuchaba a los Doors.
a los 17, quería ser un genio
saber francés,
alemán, inglés,
latín, ruso,
Durkheim y Humboldt
Warhol y Saussure.
con culpa, porque
si alguna vez fui punk
predicando destrucción
nunca antes en mi vida
quise tanto ser realmente alguien.
a los 18, sexo
mucho. en la Iglesia, y en la playa
en el casino
en mi casa,
en un Mégane estacionado
en un castillo en una plaza.
supe lo que era el abandono
porque abandoné
supe lo que era la leucemia
y cómo poco a poco
iba a ir barriendo a los que amaba.
a los 19 junté todo en un caja
y me vine a la calle Balcarce
no sé si alguien sabe
que vivía en el 1°B
del número 612,
como el asteroide
donde el Principito regó la flor.
a los 20 era ansioso.
a los 21 me prometí
que los 20 no se iban a repetir
ni los 19, ni los 18,
que ser un hombre requiere
ante todo mirar al futuro.
busqué laburo.
dejé que me negreen.
todo es experiencia en esta vida,
el trabajo es lo que más te dignifica,
no cualquiera labura cual hormiga,
lo que quise no va a volver más.
de algo me sirvió.
menos feliz pero más vivo
vivo, o sea, despierto,
despierto, o sea, atento,
atento, o sea, menos gil,
porque por ahí ser vivo no es lo mismo que vivir.
así, choco con los 22
pensando cómo el 93 está cada vez más lejos
la otra vez busqué a Priscila en facebook
y no, no apareció.
la próxima vez que tenga dudas
sobre quién quiero ser
escribo otra autobiografía.
no creo que a mi vocación la descubra,
pero lo bueno que sería tener 6
volver a la luna de papel
aprender a jugar ajedrez
leer Fauntleroy y no pornografía.
comprarme de canuto un chupetín.

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