1.7.15

Glauco Mattoso, "Soneto masoquista"

Glauco Mattoso es un seudónimo que adoptó Pedro J. Ferreira da Silva, un poeta paulista. Es un doble homenaje: a Gregório de Matos, gran poeta satírico brasileño (que se burlaba de todo el mundo, literalmente, en el Brasil del siglo XVII), y a la enfermedad del glaucoma, que lo dejó totalmente ciego en el año 1995. Su otro pseudónimo es Pedro el Podrido.

Emi me regaló (gran honor, no sé si se lo dije) una maqueta de libro-objeto que ella concibió con dos poemas: uno de Glauco Mattoso y uno de Antonin Artaud. Los dos se referían a caca y al acto sagrado de evacuar. El libro-objeto en cuestión es el poema enrollado en un rollo de papel higiénico que se sostiene en un alambre que va pegado a la pared. Según ella, el rollo es, además, intercambiable: cuando sabés que todos los que cagaron en tu casa leyeron el poema, lo sacás y ponés otro. Yo soy un queso para las artesanías, así que no me molesta leer siempre el mismo poema escatológico de Glauco Mattoso.

Estoy redescubriendo la poesía y la generosidad. Nota aparte merece Aquiles, otro poeta, que me regaló una libreta ilustrada con una foto de los Residents y cosida a mano, que él mismo cotiza en 50 pesos. Probablemente, por la cara de enamorado que puse cuando vi la foto de los cabeza de ojo. Pero eso es otra historia.

Voy a poner el poema en su portugués original porque es uno de mis idiomas preferidos para leer poesía. Más que el francés. Mallarmé me da urticaria. Antes prefiero a Debussy, como prefiero el himno nacional de Pablo Lescano en vez del de Blas Parera. Sacre bleu. Ya me fui de tema de nuevo.

SONETO MASOQUISTA

Político só quer nos ver morrendo
na merda, ao deus-dará, sem voz, sem teto.
Divertem-se inventando outro projeto
de imposto que lhes renda um dividendo.

São tão filhos da puta que só vendo,
capazes de criar até decreto
que obrigue o pobre, o cego, o analfabeto
a dar mais do que vinha recebendo.

Se a coisa continua nesse pé,
Acabo transformado no engraxate
Dum senador qualquer, dum zé mané.

Vou ser levado, a menos que me mate,
à torpe obrigação de amar chulé,
lamber feito cachorro que não late


Quizás también le interese

No hay comentarios:

Publicar un comentario