4.2.15

Luy, 2

En el hipotético caso
que me encontrara
a las puertas de San Pedro,
acháqueseme lo que se me achaque,
en mi descargo diré
que con ser bueno alcanza.
Y si igual no me dejan entrar
probaré con el infierno.
Solo, no me voy a quedar.

(de ¡Qué campo ni qué campo!, 2008)


Vicente Luy, poeta cordobés, fanático de Spinetta y García, converso hincha de Talleres, nieto de Juan Larrea, suicida en Salta tras una sobredosis de pastillas una noche en la que un periodista, Pérez de apellido, imagina que podría haber pensado lo siguiente: "ni más lúcido ni en contacto, sino desinterés cósmico".

1 comentario:

  1. Este relato me hizo acordar de este otro, te lo traduzco por si la versión original en guaraní se te hace incomprensible :)
    http://www.staff.uni-mainz.de/lustig/guarani/perurima.htm
    Después de la muerte de Perurimá
    Perurimá muere y se encuentra en el Edén; ahí le recibe Dios.
    Dios le reclama:- ¿A qué has venido Perurimá? Vos te vas al infierno.
    Perurimá se va hacia el infierno y por el camino encuentra un cuerno torcido de vaca y lo lleva con él.
    Al encontrarse con Satanás, Perurimá le dice:- Me manda Dios y me dijo que con este cuerno de vaca les hiera a todos ustedes.
    Empieza hiriendo a Satanás, al ver esto, los demás diablos empiezan a correr asustados.
    Satanás enojado, expulsa a Perurimá del infierno. Entonces se dirige de nuevo al Edén.
    -Maestro- le dice Perurimá- Satanás no me acepta; me envió de nuevo.
    Dios le contesta: - Me estás mintiendo Peru, vas a venir conmigo, yo te voy a llevar.
    Los dos se dirige hacia el infierno. Perurimá alza su cuerno a escondidas de Dios y lo lleva consigo así hasta el infierno.
    Nada más llegar vuelve a mostrar su cuerno a los diablos; éstos se asustan y vuelven a correr.
    Perurimá le dice a Dios: - ¿Has visto? No me quieren aquí.

    Por eso dios le asignó un castigo ejemplar: contar cada grano de arena de una inmensa playa.

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