5.12.14

El epitafio de don Miranda

Adiós quiero decir en este día
al peor macho que vi en mi vida
pelo grasiento y aroma a acelga
verlo irse era una belleza
chueco y fofo bajo la luna
con la mano en la entrepierna.

Don Miranda, chorro y chamuyero
soy feliz de verlo afuera;
y aunque sé que en esta ratonera
sobra rata y falta queso
juro que en la vida entera
vi un ratón así de fiero.

Cómo tuvo usted amante,
eso sí que me es sorpresa;
no hay otra mujer como esa
de lo ciega o lo valiente.

Me explico yo no obstante
la larga vida que le espera;
pues sabía decir mi abuela:
yerba mala nunca muere.

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