20.10.14

Cervantes (revisited)

1.

A estos dos poemas los escribí sobre papel (parece) sentado en mi mostrador de la biblioteca Cervantes en octubre del año 2011 cuando tenía 18 años.
La primavera soñadora. Un buen presupuesto me permitía ir y volver de Córdoba cada dos semanas. Estaba convencido de que mi vida iba a empezar a dividirse entre dos ciudades y disfrutaba el ínterin: "del lado de allá" la Cañada y las tiendas de antigüedades, y "del lado de acá" los lapachos y el aburrimiento denso y caluroso de ir a clases de francés los martes a las 9 de la mañana y después no tener un pito que hacer hasta las 6 y media de la tarde, hora en la que nos sentábamos con Isis a tomar cerveza por ahí y a cagarnos de risa del que se nos cruce. No recuerdo una sola noche en la que haya vuelto enteramente sobrio del laburo. En ese contexto, Córdoba era "el escape" (parece, según los dos últimos versos del primer poema) mientras ahorraba trabajando como bibliotecario y dejándome apalear por libros y enciclopedias que entraban en mi marulo y arrasaban con todo.

2.

Nokia,
conectar gente,
Nokia, conectar gente, marihuana, suomen kieli
mucha nieve, pelo de lobo, marihuana, suomen kieli, Nokia.
La máscara de Dylan Thomas,
la armónica histérica de Dylan, Robert,
T.S. Eliot y Ezra Pound frente a frente
(marihuana, lobos, Nokia)
Rosario, alienación, sombreros. Mucha nieve
lobos, suomen kieli, zorros en la nieve
Belle and Sebastian (Glasgow, Scotland), Paulina,
alfajores, tortas, marihuana
café
(y acá un universo infinito se abre)¹
conectar gente... criollismo de Nokia
(en finés cómo será)
Buenos Aires de 1963. Los gorilas
desazón mía porque nada es lo mismo
la vida linda está hecha de imágenes que encajan
de sensaciones apropiadas
del París de Oliveira,
no de la porteña inacción suburbana.
Creo que Rayuela es la causa de mis males...
les armes secrètes, Johnny Carter, saxofón, marihuana,
inmensidad, Svalbard y Jan Mayen, svenska, dansk,
Heimskringla,
soledad. Suomen kieli, Nokia, mi casa, mi café
mi caja blanca, mi jazz, mi bolso, mi sombrero
mis manos, mi puerta, mi vida, mi huida.


───── ♠ ─────

¹
La sola gota de café anticipó
el jazz dorado de Charlie Parker,
tus bellas piernas castañas en cruz,
el plenilunio,
la isla de Victoria, vista desde Rosario,
la nube póstuma que anuncia la lluvia de la semana
el café mismo listo en la cafetera,
el cerrar de tu ventana cuando hace frío,
el tacto de tu pelo liso,
el chiste y la sonrisa,
los gestos exagerados, pero con carisma,
el primer cigarrillo, por el que nos morimos de ganas,
mover esa ficha en el ajedrez, y la cara del adversario.
Sigue la lluvia en el campo y el arroyo corre entre las piedras,
corro a refugiarme en un techo para esperar el colectivo
Y el último trago de café es fuerte, vibrante,
como un solo de Charlie otra vez
como la sensación de mirarte seriamente a los ojos
y descubrir
el fondo de un aljibe oscuro
el golpe seco de una campana
la palidez de la nieve por extinguirse
un refugio en la montaña al atardecer
las burbujas de chocolate caliente
los granos oscuros de café,
la sombra de los altos edificios de Buenos aires donde la noche
se aproxima temprano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario