2.9.14

Una noticia genial, 2


Básicamente, la historia es así.
Hoy le dije a Dana Colley que me encantaría intercambiar un par de palabras con su persona el 17 de octubre.
Ésta fue la respuesta no verbal de Dana Colley. La interpretaría como un "we'll keep in touch", si tuviera que arriesgar una fatalmente emocionante.

Encontrarte cara a cara con uno de tus músicos favoritos de todo el mundo ('ta muy bien, en Córdoba los hay, en Corrientes los hay, pero se complica cuando empezás a considerar músicos de todos lados, de Europa, de Asia, de Oceanía, de Estados Unidos; y entre todos ellos empezás a hacer un racconto de los músicos que más te gustaron a lo largo de tus veintiún años de vida, y llegás a la conclusión de que son un puñado, y entre ese puñado destacan uno o dos, entre los cuales hay varios muertos y entre los vivos queda uno... y ése es Dana Colley), supongo que es un privilegio que justifica en parte mi emoción.
Imagino (y qué bien me hace imaginar) que voy a poder compartir una o dos palabras con Dana Colley en persona; palabras referidas, ojalá que con cierta profundidad espiritual, a Morphine, mito y realidad, a su génesis y su apogeo, y a cómo terminó todo esa noche en Palestrina; y cómo se reinventó, bajo qué condiciones y qué restricciones, revitalizando y a la vez homenajeando el legado artístico del gran demiurgo: Mark Sandman.

Soy un apasionado por la música. Y también, soy un apasionado por la gente que la hace y la sabe hacer.
Morphine, para mí, es el puntero de las grandes ligas. Y el co-gestor de todo esto va a estar en Córdoba el 17 de octubre... y yo también voy a estar ahí. Höffentlich, de jeta a él.

Esta clase de cosas me llenan el alma.

Ver también

No hay comentarios:

Publicar un comentario