8.9.14

Endors Toi

Imagínense ahora una pequeña secuencia en una película donde se haga una especie de racconto (me encanta esa palabra, odio usarla tantas veces) de la vida del personaje principal a sus, ponele, veintiún años.
Esto no es biográfico (¡¡prometo que esto no es biográfico!!). Con Endors Toi de fondo.
¿Que qué es Endors Toi?
Endors Toi.



Primer plano sobre la cara del personaje principal: viejo, un toque demacrado, un poco corpulento pero sólo lo necesario... ojeroso, medio cansado, pero risueño... con todos los aires visibles de una nostalgia tangible y traducible, por decirlo en forma corta. El film: un intento del personaje de tratar de comunicar su vida, estando ella cerca del final o en el umbral de un declive inevitable.
Pero bueno. El personaje no habla; habla una voz en off, una especie de ángel de la guarda, o un biógrafo desconocido... el personaje pone su jeta para que el espectador pueda poner la jeta del personaje en su reconstrucción mental de las escenas, que en el film no sucede. Acaso el personaje también escucha la voz en off, como Donnie Darko escuchaba a ese conejo sombrío. Pero vamos a tratar de hacerlo lo más claramente posible...

"INDIVIDUO X dejó de fumar a los veinte años, empezó a fumar a los veintiuno, a los veintiuno y nueve meses dejó de fumar de nuevo...
soñó con conocer Odessa, Ucrania; por una especie de fotógrafo que fue retratando gente de Ucrania, sus flores en el pelo, sus rasgos caucásicos. Al fotógrafo (Brandon Stanton) lo nominaron al Premio Nobel de la Paz en el año 2017 y él, por su parte, conoció Ucrania a los veintidós...
una noche, en un bar, tenía un balón de cerveza en la mano. Estaba en San Telmo. Había empezado a fumar de nuevo un año antes, pero el tabaquismo estaba prohibido indoors por una decisión irrevocable. (Acá el protagonista sonríe; es una anécdota especialmente dulce). Pasó ella por enfrente, un viejo ángel que había conocido en otro bar, en el interior del país, y con la que mantuvo una relación intensa por un tiempo relativamente largo -recordemos, aquí, que los tiempos relativamente largos, desde el punto de vista de un joven, son lo que un viejo llamaría "una temporada", o "un par de meses".
El balón se le resbaló de la mano y cayó al piso hecho añicos; ella, que andaba ofendida, le sonrió; pero fue tal la luz del mundo que iluminó su sonrisa todo el barrio porteño de San Telmo, fluorescente la pared sucia del último bodegón... resonó, eco eterno, vitreaux de luces, en los ojos de él que veía de nuevo un atisbo de esperanza de reunión...
Se casaron un par de años después, muy lejos de Ucrania...

Un día se preguntó si iba a tener éxito.
¿Cómo se dan las vidas normales, en las personas normales? Zappa decía que no escuches a tus padres si no querés una vida aburrida.
(Él sonríe de nuevo, como toda respuesta... su sonrisa no ilumina San Telmo; es la sonrisa de un maestro chino que, a pesar de su estoicismo incurable, quiere transmitir una enseñanza a su alumno, una enseñanza hermosa como el otoño, el fuego y el trigo, que en China aparecen asociados bajo el mismo espectro naranja).
Él ya no está para interrogantes bobos, pues la experiencia le ha resuelto todos. Vivió su vida como quiso, según una enseñanza casual de Oscar Wilde que dice: "lo verdaderamente egoísta no es vivir tu vida como querés, sino decirles a los demás que vivan como querés"... él, individuo y como tal individualista, más allá de sus vínculos de fierro que lo hicieron quien es, forjó un amor propio, rechazó con cariño todo consejo de cómo vivir su vida como quien rechaza bombones por estar a dieta; fue feliz alejado de falsedades (y nunca supo con certeza si eso era el éxito, pero presintió una respuesta afirmativa)."

Acá termina la película. O no. Bueno.
Nunca voy a tener plata para hacer una película; ni para estudiar cine, porque Raymond me dijo que es una carrera muy cara.
Tengo una crisis académica; estoy a un paso de dejar de estudiar lo que estudio. (Crisis que se gesta desde tiempos remotos). Probables pasos a seguir: linyerología.

Y aún así, no tengo dudas sobre la brillantez de mi futuro. No así del presente.
Me gustaría ver la película para saber que, en el futuro, todo va a estar bien.
Pero acá estamos. La incertidumbre que amamos los humanos. La falta que nos hace saber qué va a pasar, es la misma que nos preocupa y la misma que nos pone en movimiento.

Endors Toi.

Real worlds, surreal life, 
Do or die, 
There is time, 
Go to sleep, 
You'll be fine...

1 comentario:

  1. Hey Patricio, controlate!!!!!!!!
    No era que dijiste que fue una decisión madura y reflexivamente tomada la de estudiar letras modernas?
    En eso me hacés recordar a muchos de tus amigos que han tomado decisión semejante a la que ahora te tienta.
    Yo dejé mi carrera anterior para empezar otra, que me permitiera responder todos los interrogantes que me habían surgido a partir del momento en que conocí a una cierta persona, hace ya algunos años.
    Paradójicamente, nos peleamos irremediablemente, justo este año, cuando por fin yo había empezado a sentirme en verdadera comunión con él pese a la distancia y su modo de ser taciturno.
    Pero veo que para mi, el sentido de mi carrera pasa por algo que va mucho más allá de la simple deuda contraída con alguien; fueron años en los que me pasé deseando poder alcanzar un día su mismo nivel de abstracción razonamiento y poder superarlo; el recuerdo del matiz que tomó todo conocimiento a partir del día en que lo conocí, especialmente el filosófico.
    Sin duda alguna el motivo para estudiar algo, cualquier cosa, debe ser el deseo de superarte a vos mismo en un ámbito de tu persona que te haga completamente pleno.
    Creo que la cuestión laboral sólo puede y debe resolverse en una segunda instancia, cuando el perfeccionamiento que hayas adquirido con el tiempo pueda ser contextualizado. Y como vivimos en una sociedad que valora la productividad, y la efectividad, por lo tanto, la competitividad; es así, imposible que en una situación de empleo, no debas demostrar siempre que eres el mejor en tu oficio; es conveniente, por lo tanto, que el mismo tenga un gran valor simbólico y afectivo para vos :)

    Te quería contar que hace dos días lo encontré a Brujo en la parada; lo conocía por fotos, pero nunca había hablado con él personalmente, y simplemente me negué a perder la oportunidad de hacerlo en ese momento.
    Supongo que en verdad él no es tan simpático como me lo imaginaba, y mucho menos de como te imagino a vos.
    Un abrazo :)

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