26.12.13

Exonerando el marulo

Sigo con una constipación mental fruto (pero no tipo ciruela) de pensar todo el tiempo: "tengo que hacerlo, tengo que hacerlo" y sin embargo no puedo... no se me cae un arranque... hice la promesa de escribir las dos reseñas de una puta vez y a un momento de inspiración casi apolínea siguieron varios días de sequía cerebral en la que lo único que me quedó fue una cerveza en un freezer y un bronceado de ruta.
Quiero seguir ejercitando el cerebro pero está dejado como mis abdominales.
Me levanté a las cinco de la mañana y después de una partida de Age me sentí listo para el primer café; mientras lo batía escuché esta canción, que me hizo pensar que nada estaba perdido. El sentimiento se difuminó rápido, cantando mientras se alejaba ich bin gekommen um Adieu zu sagen.
Hace una semana y media me dijeron que soy un neurótico que piensa demasiado en las definiciones. ¿Qué es eso?, pregunté. Me respondieron algo como "justamente eso que preguntaste".
Acto seguido, axioma: el que mucho piensa poco actúa. Y viceversa, creo, pero no podría decirlo porque nunca me pasó.

Como medida cautelar para despejar el cerebro voy a pedalear hasta que se me termine la costanera, y cuando esté sudado y sucio voy a volver acá a trabajar. En el peor de los casos me sale algo que apeste.
La vida (tragicomedia escrita por un guionista ebrio) nos muestra que el futuro suele desenvolverse efectivamente como el peor de los casos.

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