20.6.13

Nobunaga

Un gran guerrero japonés llamado Nobunaga decidió atacar al enemigo pese a tener solo una décima parte de los hombres de que disponía este. El sabía que la victoria seria suya, pero sus soldados dudaban.
De camino, hicieron una parada en una ermita Shinto, y dijo a sus hombres: "Después de visitar el altar, lanzaré una moneda. Si sale cara, ganaremos. Si sale cruz, perderemos. El destino nos tiene en su mano."
Nobunaga entró al altar y ofreció una silenciosa plegaria. Después salió y lanzó una moneda al aire delante de sus hombres. Salió cara. Sus hombres tenían tantas ganas de luchar que ganaron la batalla fácilmente.
"Nadie puede cambiar el destino.", le dijo su ayudante después de la batalla.
"Desde luego que no.", dijo Nobunaga, mostrándole una moneda trucada, que tenía la cara a ambos lados.

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