7.11.12

Saturación de signos

En época de parciales sucede algo muy sencillo con la mente de un estudiante que todo lo absorbe cual esponja: a falta de terminología precisa (como la que voy a ensayar de acuñar ahora mismo) las metáforas van hacia lo desértico. "Mente seca", por ejemplo. Sobre todo en Córdoba capital, que es bastante secante.
Lo comprobé hoy mientras venía caminando de vuelta a casa, después de rendir uno de los numerosos exámenes de estos días calurosos, y en realidad habiendo tenido que estar rindiendo otro que postergué por comodidad.
Llega un momento donde la mente se satura de signos: es cansador tener que traducir signos todo el tiempo; signos por todos lados. Y signos no sólo en los apuntes de un estudiante promedio que lee sobre signos (en una muestra estupenda de recursividad) sino signos también fuera de esos apuntes, cuando el estudiante promedio quiere desviar su mirada de ellos y no encuentra más que lo mismo pero en otros colores y en otros tamaños: maxikiosco por aquí, una novela mexicana por allá, el señor o los señores tomando una cerveza en un bar que tiene nombre francés o el pasto sucio de plaza España con sus correspondientes indicaciones pidiendo por favor que uno no lo pise.
La mente se satura de signos en época de exámenes y no queda más que hablar sobre ellos, tratar de agruparlos en la cabeza, vía un blog que nadie lee: es la mejor manera de olvidarse diez o quince segundos del calor agobiante de la ciudad (32 grados centígrados) y esperar a que estén los arroces; porque tanta importancia tiene la comida en la vida del estudiante promedio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario