10.11.12

Aprehender lo absoluto

Queriendo acercarme a muchas cosas me alejé de las concepciones como:
ser sabio o ser creativo o ser artista, de los más atormentados. Entonces, que ninguno de ustedes (y espero que esto sirva como mensaje de bienvenida, así quede archivado por largo tiempo) que vendrán a mi blog en poco menos de un mes, espere acá encontrar algo que definitivamente espera.
Puedo ser predecible en algunas cosas, pero no todas; merced a la predecible volubilidad, que es lo que me caracteriza hoy tajantemente, pero no sé si mañana.
El título del blog (hoy por hoy) está en chino.
Tuve un acercamiento leve a la cultura china, sobre todo a la música y a algunos pintores; no se compara en nada con saber auténticamente algo de la cultura china. Tomé algunos elementos de un par de productos, de lo más nuevos en realidad, para apreciarlos según mi occidental mentalidad que nunca los comprenderá del todo.
Ayer me debatía a mí mismo la posibilidad de aprender un idioma oriental y familiarizarme con su esquema de valores, que según Derrida, viene dado histórica y tácitamente; un enriquecimiento de la forma de leer sería, por lo tanto, leer lo mismo en dos idiomas, en dos modos ("doxas" de Angenot) de organizar dialécticamente las ideas que descifro.
Tal hazaña sería genial, pero justamente por ser genial, se me hace titánica y no creo tener tiempo de cumplirla en vista de que también tengo planeadas muchísimas cosas.
Las investigaciones musicales de China son marcadamente más difíciles que las de Occidente, así sea de cualquier era: los resabios de cultura que se mantienen hasta hoy de las épocas más antiguas se remontan simplemente a Grecia o a Roma; cuyos alfabetos no son desconocidos para un estudiante de literatura o como quiera uno llamar a esta carrera llena de frustrados.
El alfabeto chino es, se sabe, muchísimo más difícil; uno está a la deriva copiando y pegando símbolos incomprensibles que parecieran ser nombres. En este sentido saber leer sería excelente, y saberlos interpretar en todo su milenario significado sería todavía mejor; y es aquí cuando veo que la tarea se vuelve absurda.
De cualquier manera pude rescatar un par de discos (compilados, según traducción bestial) que representan lo mejor que le pasó a la música instrumental china en la contemporaneidad (que cuesta tanto creer que para nosotros y para ellos sea la misma, "más allá de que todos somos uno" como gustan decir los instructores de reiki).
Vuelvo a la premisa del principio: que estas falsas figuras, que nadie entiende salvo los cantoneses, no me hagan pasar por un experto ni por un aficionado ni siquiera por un interesado, sino muchísimo menos que estas tres rúbricas nimias.
No se me haga pasar por nada; no soy nada. Soy un joven estudiante con conexión a Internet. E intereses de los más volátiles.

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