16.8.12

Reafirmación vocacional

Cuando estudiás una carrera inútil
no te queda otra que adoptarla como modo de vida,
¿no es cierto?
Llevarte un cuaderno naranja
y anotar todos los nombres que te parecen interesantes,
¿no es cierto?
Tener la bibliografía fotocopiada -burdo
para ver si ahí encontrás pistas de como vivir tu vida,
¿no es cierto?
Tener contacto con los que dicen que son genios
y para tu abuela no serían más que borrachos franceses
que deambulan en la ciudad sin arreglarse la camisa
y mirando perdidamente las galerías de vidrio,
¿no es cierto?
Y todo eso representa un mundo nuevo
mediante el cual vos tenés contacto
con las más humanas emociones
¿no es cierto?
De ahí derivamos al nombre de la facultad
y por eso no podés hacer menos que amarla
no encontrarla prosaica porque
tu decisión de pertenecer no es prosaica.
No podés evitar la incertidumbre
de qué vamos a hacer mañana
porque hoy posmo está todo perdido
ya no hay borrachos franceses
ni genios perdidos
ni metamorfosis de Fausto
(se agotaron en el mil ochocientos)
ahí va de nuevo:
¿qué nos queda?
Amar lo que tenemos
¿cómo amamos?
Poniendo cara linda,
nos queda
adoptarla como modo de vida
a ver si deja de ser tan inútil.
Encontrar la respuesta en cada uno de nuestros libros
pobres
fotocopiados
tercermundistas
distribuidos precaria pero equitativamente.
(No soy boludo: no viajé mil seiscientos kilómetros
para hacerle asco a los libros).
A ver si, en conjunto, nos dan alguna respuesta
apartando, en lo posible,
esa inercia nada enérgica,
esa resistencia inicial.
Merced a una corazonada de que en lo que va a ser explorado
(nos instan, es cierto, pero en última instancia nos instamos)
brillan quinientos soles y medio.
("¿ES POSIBLE EXIGIR DEL ARTE UN CARÁCTER UTILITARIO
SI NO EXIGIMOS LO MISMO DE LA VIDA?")
Que se peleen los rusos.
Soy ¿ingenuo, idiota, infantil, oveja?

¿No es cierto?

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