9.8.12

Abelardo Castillo, 2004. Métodos.

En mi niñez, yo recuerdo que cuando entré en el colegio Don Bosco estaba leyendo Robinson Crusoe; un Robinson Crusoe en una edición para niños, y con Robinson verdadero, que me fue prohibido en el Don Bosco ya que hay un momento en el que Robinson descree de Dios cuando llega a la isla y parece que ésa no era lectura para chicos que aspiraban como yo a ser santos, ¿no?
Y luego empecé a leer desaforadamente todo lo que caía en mis manos, con un método que se lo aconsejo a todo el mundo: cuando un autor me gustaba, trataba de ver cuáles eran los autores que a ése autor le gustaban. Si a ése autor le gustaban determinados autores, necesariamente me tenían que gustar a mí, ya que a mí me fascinaba la obra de ése hombre. Con eso, fui creando FAMILIAS ESPIRITUALES; y como a casi todos los grandes autores terminan gustándoles casi todos los grandes libros, finalmente terminás adquiriendo eso que se llama CULTURA, aparte de lo que yo llamaría una familia espiritual.

(Entrevista realizada en Congreso, Buenos Aires
noviembre de 2004) 

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