29.1.12

Momento hipster. ¿Objeción?

No tengo que añadir palabras ni acotaciones de ninguna especie.
De este infortunio me enteré ayer y todavía lo estoy llorando
-qué manera de desvirtuar algo totalmente hermoso.

Por eso corté con dos novias. Porque tenían princesas en la cabeza, y B&S es algo bien, bien real.


Demás está decir que es la banda que debería auspiciar este asteroide, si tan solo las ondas sonoras pudieran dispersarse en el espacio...

La encomienda

Estoy preparando un pequeño "proyecto", nada muy brillante, sólo lo llamo proyecto porque lo estoy haciendo por partes y ahora no tengo ganas de finalizarlo, pero se podría hacer fácilmente de un saque.
Mientras tanto, les cuento una historia.

Hace poco me mudé a Córdoba, ciudad sobre la que voy a escribir bastante de seguido porque es uno de esos casi-hogares cuya despersonalización nos encanta y decididamente nos fuerza a un tierno consumismo. Organicé mi basura en seis cajas de tamaños y colores dispares de la siguiente forma.

  1. Una cafetera.
  2. Un horno eléctrico.
  3. Tres cuartos de mis discos, más los libros más viejos que poseía (a saber: desde Los viajes de Gulliver a un diccionario de inglés Richmond, prescindiendo de aquellos que ya estaban rotos o que no cautivaban mi interés).
  4. El otro cuarto de mis discos junto con libros nuevos (desde Los lanzallamas de Arlt hasta La importancia de llamarse Ernesto) en una caja alargada de vino gasificado.
  5. Una máquina de escribir, utensilios de cocina, un gorro del cual volverán a oír, una bandera alemana, una bandera de manzana y una tela púrpura de utilidad poco definida.
  6. Una caja de la que me gustaría hablar ahora, que en su momento contuvo galletitas Bagley y ahora están todos los cuadernos que escribí a lo largo de mi adolescencia más algunas revistas Rolling Stone y un cuadro de Salvador Dalí.
Dentro de la susodicha hay muchísimo contenido personal que no me interesaba para nada dejar en Corrientes, y lo traje. Reflejan, lógicamente, etapas de mi vida, y los hechos importantes y mi opinión sobre los hechos importantes presentes en cada una. Cuando comencé a explorar los idiomas extranjeros, también puede notarse mi progreso en los mismos, y cómo tratar de dominarlos me hacía divagar y desgajaba mi arte en pequeños trozos, de manera que un largo año estuve sin producir casi nada. Quisiera dedicar las próximas entradas a transcribir páginas o partes de páginas viejas; sólo por diversión mía, para que quede constancia cibernética de lo absurdo que es el progreso literario a veces.

Freitag! Ich bin frei!

Rutina para no deprimirse por el doctor J. Talarga en el after del Día del Animal.
  • Observaciones: los resultados podrían diferir de sujeto a sujeto. No es lo mismo deprimirse por la ropa sin lavar, el sentido de la vida o el cáncer de un pariente lejano.
  • Achtung: los resultados fueron tomados en base a una experimentación empírica exitosa llevada a cabo el 29 de abril del 2010, a las vez día del Animal, y de i gnocchi; ora, oggi, in questo momento, los resultados permanecen reverberándose.
  • Elementos necesarios:
    • un viernes
    • chocolate en rama
    • mucho ska para bailar
      • kapanga
      • hot pants
      • mano negra
      • operation ivy
  • Procedimiento: combinar los elementos en el orden que se desee, en el momento, lugar y circunstancia que se desee, leer observaciones. Si todo sale según lo estipulado, su vida será un poco más color de rosa -azul cerúleo, magenta, etc-, y recordará el instante de la inocente mixtura como viejos tiempos que hay que recuperar. Salga entonces a comprar chocolate o cerveza (el ska y todas las demás danzas se realizan mejor bajo influencia del etanol)... carpe diem. Dance under influence, y su vida volverá a Ud. y a sus allegados más altruistas.
  • Nota al pie: recuerde una premisa particular en el desenvolvimiento del proceso. No me importa. Eso incluye:
    • tarea de química
    • que el amor de tu vida ande con otro
    • hospicio(s) próximo(s)
    • falta de talento kinestésico.
(29 de abril de 2010)

Subterrania

dejando un poco de dar vueltas me sincero
rahaa auttaa, chicle en mi cerebro.
¡qué más da!
extraño mi casa, la extraño
como el carajo y me enferma que
me haga tanta falta.
ya cumplí mi ciclo en el camino
los alrededores y los centros
me los memoricé hasta el hartazgo
comí y tomé gratis
así como a precios en euros... y todo salió bien.
extraño mi matafuegos
mi pegamento, mi rubia
mis calles odiadas y caminadas
y la ingenuidad boluda de la gente.
ya tuve nubes carpasta carpassä
vi como otros fumaban y aprendí
callejeé y vi gitanos.


(casi exactamente un año)

Cacofonía

qué dirían los poetas sobre algo que no se conoce
qué diría colón queriendo huir despavorido de las indias
ah, el amor precolombino
esperándome en el umbral de un pueblo portuario
con ojos como rayos mientras el p. se hunde
se enciende la libertad, se disfruta el cigarrillo
es todo lo mismo; la esencia de la aventura
y los déspotas que brillan por su ausencia.
¿puedo poetizar algo desconocido
sin incurrir en falacias que sé que se reparan solas?
el mundo que exploré sin haber comprendido
el compendio de mis prejuicios llegada la hora
la lacónica superstición de que
yo conmigo debería ser más permisivo
este propio poema desentrañable
sin sentido, rumbo o ritmo;
caen los hilos deshilvanándose que
forman un oscuro saco a cuadros de buen invierno
a orillas de un universo donde no existe la nieve
paralelo a un futuro donde acaso nos encontremos
te desarrollás vos, la india precolombina
y yo que bajo de mi carabela en la terminal
fijate lo estúpido de mi esfuerzo
la sensación de que ya debería haberme ido.


(no sé cuándo)

Holy mountain

capaz sin estrategia, o te concedo una, muy inocente. sutilmente, a través de años de arduo esfuerzo, de razones indelebles para bajar los brazos, mediante argumentos de una autenticidad punzante, hoy, finalmente, me tenés en tu mano. un péndulo de devastación o de felicidad paradisíaca oscila constante, silencioso, de tus bellas uñas color rojo. pensar que yo sin pensarlo , sintiendo que vos sentías y sin darme vuelta a comprobarlo, te convertiste en la morfina de mis días. una cierta vacilación que tengo se consume como un trémulo fénix sobre el cenicero, videando con fe infinita lo que pueden ser amaneceres, atardeceres, hasta tórridos mediodías, con vos dando vueltas en mi débil cabeza en llamas.
everybody hold your breath, and down, and down we go.


(enero 2010)



"morirse en el fondo del silencio, hundirse en la oscuridad total.
no ver, no oír, no sentir jamás el bullicionar de las emociones escondidas en mi interior, deseosas de explotar y concebir la exquisitez del sonido compuesto
los colores de una imagen,
los movimientos que complementan el ritmo,
las letras que conciben mis verdades."

Grietas del mundo feliz

Pregunta: desde siempre la gente como vos y tus dirigentes les tuvieron miedo a los focos y velas. A tal punto de crear un presente que subsiste con comodidad sin depender de los valores del pasado y por el contrario, orgulloso de la abismal diferencia. Hemos llegado a una época donde hay muchos focos y pocas lámparas, y esta situación está dada por sentado de un modo escalofriantemente inexorable. No hay dudas de que somos todos focos. El verdadero riesgo es ahora: estos focos, ¿se encenderán? ¿sublevarán las mentes de una mayoría ahora 'apagada' contra el yugo tranquilo de una clase que encontró una manera, tras largos años de búsqueda, de que la gente acepte por fin su condición de foco apagado? ¿seguirá esta mezcla de  ignorancia e indiferencia (de no sé ni me importa) descansada en huecos placeres y en herencias ideológicas corrompidas? ¿en qué papel quedaron los libros? ¿en qué rol las mentes? y lo peor: ¿de qué modo se sanarán las grietas entre nosotros, debiendo ser, en verdad, las grietas hacia el status quo, el yugo dominante, la querida oligarquía?
Respuesta: eh?


(invierno o primavera 2009)

Give me shelter, give me give me something

dónde hay suplentes para un abrazo
dónde compro un consuelo
ante sentirse desahuciado -
más vale un resero
vale más morir ahogado
que un suicido con esmero -
si río hoy
no dudes que es en serio
si las bolas de nieve que me tiraste
me hacían sonreír con la cara ardiente
hoy me convertí en un glaciar
"sólo de errores se aprende"
de ciertas montañas desciende
metaforizando verte nunca más -
todavía necesito autoconvencerme
de que en el pasado no hay solución
y por lo tanto no me concierne -
busco apoyo y protección (lo digo c/simpleza)
abrazos de suplentes simplemente
porque nadie es ni será lo que sos y fuiste vos.

(fechado mittwoch einsunzwanzig zweitausendzehn)




"el castillo es inexpugnable en cuanto malo el ataque"
-Valeria Roldán o el padre de Valeria Roldán

Tierna infancia

En este preciso momento estoy en un colectivo parado e San Roque, rumbo a la capital de la Argentina, a la que voy a llegar en aproximadamente 8 horas.
Aprovecho que está estacionado para escribir, parece que empieza a moverse. Pocas cosas rompieron rutinas estas vacaciones, ésta es una de ellas. A 147 horas del comienzo de clases voy a tener una última dosis de diversión desmedida en este verano '06-'07.
No digo time of my life porque es muy precoz (no sé qué es precoz, pero lo es), para conjeturar algo. Acá vamos. GOODBYE!


(02 de marzo de 2007)

Por suerte en el exilio gibt es schokolade

porque obedecer impulsos, y obedecer impulsivos caminos hacia la gloria, no sé cuál, puede acarrear circunstancias por lo menos desagradables, decidí armarme de una indeleble coraza de indiferencia ante lo que pueda pasar:

  • porque el dinero va y viene, y si no viene, tampoco se va a ir. y me parece tan vacío vivir en la opulencia;
  • porque el sexo es una mercancía como un lavarropas, acaso menos urgente, entonces un lavarropas es prioridad (especialmente para un ermitaño sin querer);
  • porque del amor soy capaz en circunstancias excepcionales. y habida cuenta de que el tiempo boicotea las circunstancias, el amor puede devenir en rutina...
  • porque el éxito está siempre subordinado a las circunstancias. entonces no me arriesgaría a perecer como un kurt cobain merced a fanatismos que me mitifiquen, los cuales son en realidad muy sensibles a la historia contrafáctica;
  • porque el fracaso es a lo único que temo y léase con sumo detenimiento la palabra "único". todas mis energías van a ser dirigidas a abolir este tempestuoso enemigo, que puede tomar muchísimas formas y estar causado por muchísimos factores.
  • porque mi vida es para vivirla para mí mismo y para mi descendencia -que va a ser como una extensión de mí mismo-, entonces, responder a las consignas y a los criterios de evaluación de una sociedad que no me tiene en cuenta, ¿para qué
si la recompensa viene, vendrá... pero quizás el camino sea provechoso en sí mismo.

(probablemente agosto 2011)

Shithole

There he goes
moved by a MYSTIC IMPULSE
from beyond. I don't need burocracy or permission to LEAVE. I don't need
a comeback day, a schedule
or your fucking coins for the bus.

(Abril o mayo 2009)

Las flores de la ciudad

Lapacho estúpido, llorón, sauce maricón.
Me gustaría tanto ser como vos.
"No tengo raíces, me molesta no tenerlas"


De chico me preguntaba cómo podría molestarme el caminar. Caminando se llega a lugares con gente y si la gente algún día en efecto termina enfermándome, el mundo entero será mi privado infierno. Si me cansa la gente, me encierro en una maceta, estoy in paradisum, y veo en un relojito amarillo los minutos que faltan hasta que me crezcan las primeras raíces.  Como quiero ser un poco heliótropo, me doy vuelta un poco antes de quedar definitivamente paralizado y estiro mis brazos como desperezándome, qué placer. Vendrá mi madre a regarme, no puede reprocharme nada porque ahora soy un árbol, y todos pensarán que estoy encerrado en mi mundo lejano al mundo, cuando en realidad, estoy más cerca de la tierra verde y de las flores del campo de lo que están ellos, y me siento en armonía, y mi mundo no es infierno y las raíces ya no me pesan.


(21 o 22 de junio de 2010)

04.10 am, suena heroina

Hace ya casi un año que te conozco, y me seguís pareciendo hermosa como la primera vez. No suelo amar mucho. De hecho, son sólo amores pasajeros. Pero con vos no. Me pregunto qué tenés: si pasado, si más bien, belleza atemporal... pero te amo por algo, porque me cautivaste, porque hay en el mundo muy pocas joyas como vos. Así que ostentá tu belleza, sabelo que conozco muchas, pero entre ellas, vos siempre vas a estar más alta y siempre te voy a querer más que al resto. Por tu naturaleza rara... que no todos aprecian, por tu potencia y tu melancolía. Por esas tardes y noches que recuerdo junto a vos y todo el futuro que está por delante, también a tu lado.




(28 de febrero de 2010)

Traful, traful

Esto lo leí recién. Si lo leía más temprano, no iba a tener sentido; si lo leía mañana, no iba a tener sentido. Si no lo leía ahora, no iba a tener el mismo sentido. No es una gran frase seguramente, es una gran frase en su momento.

"Ábrete al mundo y la vida será más fácil.
Una cucharada de sal en un vaso de agua torna a ese agua intomable.
Una cucharada de sal en un lago pasa casi desapercibida."

Sí; tengo una gotera en la cocina y una pila de platos sucios y mucho bagaje para depurar.
Y por eso mi vida, por eso nuestras vidas, tienen que tener múltiples y muy bellas dimensiones.

Ahora voy a correr tras las cabras en un prado de Lesbos mientras adelanto lectura previa para mi carrera; ¡mi carrera!, me fuerza a la alteridad, cómo la amo.

28.1.12

Reflexión sobre los fideos

Hoy vi para mi gran sorpresa que ya son 6 los cafeinómanos y yo que también soy uno y no el más grande.

¿Cómo me lo tomo?
Con mucha escarcha porque ya destapé la cerveza para festejar, no es uno más; ninguno es uno más, como yo todavía no hago absolutamente nada que sea masivo esto de que alguien sacrifique así sea un click por mí, es algo esporádico y muy, muy dulce.
Más todavía contando el hecho de que mis ideas son más bien escasas y no vienen todos los días.
(Lo extraño es que hay días que vienen de a muchas y yo todavía estoy tratando de descubrir qué tienen esos días: si mucho jazz, si muchas nubes, así puedo emularlos para hacer de este espacio algo más productivo).
Sea como sea, agradezco que esto no se achique sino que crezca de a poco.
Generalmente...
todo lo que hago se achica.


¡Mucha paz para todos ustedes!

25.1.12

Poema añejado

hermana de poder
sensacionalista
convertiste mis noches en días
con la luz harto reconocible
de tu negro humor;
difusos los atardeceres en la floresta
los entrevimos
ya largo letargo de hedonismo
odio cercano
que roza el anhelo de conspiración

me contaste un día
entre platos sin lavar
que bien podrías no haber existido
eras hija del azar
(y de los que lo aman)
y dije en silencio
si era coincidencia haberte conocido
más coincidencia habrá sido
que eso haya podido pasar

agradezco los minutos
los desperdiciados
los que no recuerdo
tus obsequios burdos
que conservo
y el olor a concertina
que dejaste perpetuamente
en mis muñecas.

Fresco aire nuevo

Y una rápida actualización.

Ya no camino por esta noche, son las 2:47 am y caminé bastante por una parte del día, conociendo esquinas nuevas que me gustaron mucho y compré tres libros de los cuales voy a disfrutar la lectura.
Lo que no significa que no tenga muchísimas ganas de caminar por esta ciudad de mil demonios, porque es una ciudad hermosa, pero mis deseos chocan con mis responsabilidades y sobre todo mi energía (escasa derivada de no comer bien todos los días todavía); entonces decido quedarme dentro y escribir esto para caminar por la Rondeau con mi imaginación leve.
Ya; es el enamoramiento rápido de quien ha descubierto otras pieles macias, no lo niego, pero ¿eso le resta magia?
Ir descubriendo los barcitos de cada esquina, sobre todo en una ciudad donde los barcitos no se acaban, ir descubriendo los bodegones de porquería donde te sirven mermelada en vez de ketchup e ir fumando los cigarrillos que más tarde se acoplarían al ejército de colillas que contaminan la ciudad de nuestros sueños para hacerla un poco más paraiso. Qué placer sentirse parte de una comunidad fuerte y con un sentido del humor tan propicio. Como si te cebaran mate en la parada del bondi.
Quise escribir esto para transmitirles que soy infinitamente feliz caminando por las calles cordobesas, y sólo se me viene una frase a la cabeza, de un escritor que desde la pared de mi pieza donde colgué una pintura suya me dice todas las noches, enamorado de un Buenos Aires que él también iba descubriendo: "No estoy para grandes empresas. La mayor empresa que tengo a mi alcance es sentirme vivo."
(Con nadie compartí el amor por ese cuento, que mucho tiempo fue mi cuento favorito y si se hubiera editado por separado hubiera sido también mi libro favorito; mucho tiempo quise sentirme así y nunca pude y ahora puedo y se me viene a la mente como un recuerdo tan dulce y como un proyecto tan sólido... mi amor por esta ciudad es un poco más compartido, pero no deja de ser una experiencia íntima que sólo conozco yo en mi contexto y en mi ingenuidad infinita de Enriqueta sorprendiéndose).

Fin. ¿Hasta ma-añana?

Así sí da gusto

Hola a todos los asiduos lectores —así los saludaría si se hubieran multiplicado—. Hoy el FBI, seguramente uno de mis mayores seguidores, puede tomarse un descanso: no publicaré nada que no sea de autoría mía ni de mis allegados.
Hablo de una allegada en especial. Solara (já!) que yo llamo Sol ya que no mucha gente la llama Sol de la misma manera que no mucha gente me llama Rodrigo por el simple hecho de que yo no me llamo Rodrigo, me hizo hoy este simpatiquísimo dibujo que representa el título actual del blog, el cual ahora pienso mantener por mucho tiempo, porque me gustó mucho el homenaje que le hizo. Ella no escribe me dijo, dibuja más bien, entonces no tiene blog y no frecuenta estos espacios, pero ya me contó que le gustó mucho éste, y así sí da gusto que a uno lo lean.
Demás está decir que Larasól es una chica que me cae muy bien, y aparte de su talento y potencial, ¡tiene una linda sonrisa de Floresta!
Aquí el dibujo.


Salvando las antenas, así los imaginaba Cortázar a los marcianos.

24.1.12

Córtazar y los ídolos paganos

En algún motel soñé brevemente con un marciano. Sumamente convencional —chiquito, verde y con dos antenas— este marciano había visitado México con su plato volador y de vuelta a su planeta informaba a los Grandes Ancianos sobre sus observaciones. Sólo me acuerdo de una cosa: parecía sostener que las divinidades del panteón azteca habían abandonado a los mexicanos como los dioses griegos abandonan a Antonio en el admirable poema de Cavafis (esto no lo decía el marciano sino que lo agrega el culto cronopio soñante). Sólo una divinidad seguía fiel a sus fieles a juzgar por la adoración de que era objeto: la indudablemente poderosa y terrible Coca-Cola. Aquí el marciano se agitaba muchísimo para mostrar carteles y fotos, y antes de despertarme alcancé una parte de su explicación: "Tiene un altar en todas partes, tiene infinitos altares, no se puede mirar a ningún lado sin ver su color sagrado que es el rojo, y su nombre augusto que es doble. Grande ha de ser su fuerza, grande y temible su negra sangre".
Este sueño me divirtió por su transparencia, pero lo que no me esperaba era ver a otro gran dios en pleno día, y no sólo verlo otra vez sino a lo largo de tres mil kilómetros de carreteras. En México uno empieza por ir respetuosamente a los museos para conocer a los dioses muertos, y es así que después de quedarse retrospectivamente helado de espanto frente al horror de Cuatlicue, le sobra miedo histórico como para no gustarle ni medio la cara del poderoso Tláloc. Lo primero que lleva su tiempo es reconocer que eso es una cara; cuando por fin se define en toda su abominable fuerza, dan ganas de correr a tomar el primer avión de vuelta. Pero todo dios fascina, uno se queda y vuelve a mirar, además ya se sabe que no eran más que falsos ídolos paganos, etcétera. Con todo lo cual acabé por negociar una especie de coexistencia pacífica con Tláloc, y al salir de los museos me alegraba pensar que no me lo encontraría en la calle. Como Coca-Cola no me asusta en lo más mínimo, podía circular por México sin recelos de orden sobrenatural.
Ingenuo de mí. Apenas mi auto había empezado a extraerme del caos de la capital y yo me distendía feliz en la contemplación de las primeras sierras y los primeros nopales, el horror sagrado desembocó en un viraje y ésta es la hora en que todavía no sé cómo no me encontraron en el fondo de un barranco. Ahí delante, rugiendo en toda su furia, exactamente como lo había visto en el museo, Tláloc. Para otros, acaso, el terrible dios es solamente el radiador de un camión, no sé si Ford o Dodge; para mí ese frente metálico, esos faros, esas barras cromadas, esa rejilla, ese paragolpes, eran absolutamente Tláloc vivo e hirviente de ominosa rabia. A lo largo de todo mi viaje volvió y volvió, creo que buscando mi miedo que le ofrecería un involuntario sacrificio con un simple golpe de volante. Pero los cronopios, aunque considerablemente asustadizos, somos ágiles y astutos y además nos joroba que horribles ídolos paganos pretendan imponernos su ley. Mi volante permaneció firme en cada ocasión, que fueron muchas, y Tláloc pasó babeando gasolina a mi izquierda mientras yo me mantenía en la extrema derecha, cosa que dicho sea de paso no deberá ser entendida en otro terreno que el de la vialidad.

(Un cronopio en México, en los Papeles inesperados)

Qué tal va

"El único paraíso no vedado a los hombres es el paraíso perdido."


Por supuesto que va todo bien hasta ahora, es Córdoba. En Córdoba, hasta las crisis mundiales se toman con soda (o esa impresión le dan a un turista).
Ayer me describieron, por otra parte, la sensación de desarraigo. Dice que viene ya a los tres meses, no a la semana (ni siquiera cumplí una semana de habitar mi casa); me parecerá natural cuando llegue, en su momento, si mi vida no es un frenesí buscando el equilibrio. Entonces no puedo escribir sobre el desarraigo. Sin embargo, es raro como tiene algunas facetas más pequeñas, como protodesarraigos, ensayos de nostalgia que vienen agitando sus sombreritos al aire.
La escribana que me certificó los papeles para presentar en la inmobiliaria se llama Laura M. Ella tiene un estudio en el segundo piso de una galería que a mí me sigue gustando mucho en Corrientes; es, de alguna manera, un escenario aparte. Cualquier persona que me haya conocido en un colectivo en septiembre (?) puede saber que me gustaría haber nacido en los años '30, sí, con Uriburu, con el segundo mandato del austero cara-de-bulldog, con los primeros partidos de masas, la depresión´, y también el jazz y la musique de chambre. Esa es la impresión que me da el lugar. Y no podría decirse que la extraño a Laura M. porque es una escribana como cualquier escribana es en momentos de trabajo; escribana correntina, quizás, un poco más cálida que las escribanas patagónicas, pero no más allá de eso, descontando el hecho de que sólo la vi dos veces. Creo que por primera vez caigo en la cuenta de que no voy a poder visitar ese lugar cada vez que tenga el capricho de ir (porque en lo que respecta a los lugares, los caprichos se vuelven insoportables y si están a la vuelta de la esquina siempre termino yendo). Quizás conozca diez mil lugares en esta nueva ciudad que me den la misma sensación que ése y de hecho creo que hoy conocí dos y la semana pasada uno; pero ése es mío más que de todos los imbéciles que circulan por ahí con sus bolsitas de Carrefour de lunes a sábados.
Corrientes es y será siempre la ciudad en la cual aprendí que conocer una ciudad hasta sus confines es, de muchas maneras, aprender a curarse de espanto. Y he aquí el manto nuevo de ciudades que se abren, cada una con sus confines y con sus espantos.

21.1.12

Arte

(extracto de la película "Bukowski: Born Into This" de John Dullagan)

John Martin: "This is a New Year's greeting that we did
we called it Art.
And it's one of his greatest poems.
It's just one word above the other.
 
As the spirit wanes, the form appears.
 
As an artist, or a poet, or anybody
loses their spirit that first brought them into
whatever they do, as that wanes, they do get
more concerned with form and try to cover up the fact
that they're not writing as well anymore,
by writing formal work."


Nota del autor no. 2

Ahora que la gente utiliza la sopa como catarsis, yo también me puse a pensar en la magnitud de mis actos, más aún cuando leí hace aproximadamente 30 segundos el gadget que el asiduo lector puede ver a su izquierda (a menos que esté en Canadá).
En el mismo se detallan todas las fallas legales del blog como para que ningún federalito Knorr con Mercedes negro quede inadvertido. Generalmente al gobierno de los Estados Unidos no podría importarle una-mierda-menos, pero como se viene el Juicio Final (y quién nos juzga, mamá!), mis delitos parecen haber pasado a otra dimensión totalmente distinta.
[...]
Por ende, si estamos próximos a una desaparición, y los lugares para expresarse de repente se vuelven escasos y el intercambio de información será para nadie o para una burguesía muy masoquista, quiero que sepan que ha sido un ¿placer? ¿compartir? ¿mis estados mentales? con ¿ustedes?

Nota del autor no. 2


[...]

Los delitos, por supuesto, son lo más grave de la cuestión: soy un consumi/sta/dor compulsivo de producciones culturales de terceros, las cuales tendría que pagar para escuchar, para difundir o para compartir bilateralmente (la invito a mi novia a mi casa a escuchar una canción de Cacho Castaña para que las cosas se pongan, digamos, cachondas, y tengo que mandar un cheque a la EMI, a Warner, o a quien carajo sea el responsable legal de la poesía y la expresión de tan conspicuo artista). Nótese que a la gente la decapitan por matar niños; quién sabe qué pena podría pasar alguien que se jacta de tener un disco duro de 50 GB y una conexión banda ancha. Me da escalofríos sólo pensarlo. ¿Picana? ¿Tortura china? ¿Torniquete testicular?

Sin embargo y como es de público conocimiento, el gobierno de los Estados Unidos de América, cuna mundial de la democracia y la Segunda Enmienda y la libre expresión y todo el amor del mundo y la magia de Walt Disney, sólo para seguir nombrando cosas lindas de la patria ideal, es tan generoso que con toda la buena intención del mundo quiere evitar que caigamos en sopa, o de última, que caigamos en sopa por razones distintas. Por supuesto que hay que reconocerles que la Internet nació en su territorio y como herramienta de su propio desarrollo científico-militar; por supuesto que hay que reconocerles que todo el material que puebla la Internet se produce en los Estados Unidos (todo el mundo sabe que es cierto y mal que le pese a los rusos).

[Por ende...]

Frankality Zappality


20.1.12

Actualizaciones del que suscribe

Antes que nada, feliz 2012. Así, sin énfasis, porque quizás no la estén pasando tan bien como yo. ¡Tamaña conspiración se están mandando los ejecutivos contra nuestro derecho a consumir ilegalmente! Realmente me siento más alineado desde ya; quizás nos olvidamos que todos en casa guardamos una guitarra desafinada o una flauta dulce color blanco o una mbira yunga.
Las razones de mi exilio responden al apelativo de "políticas"... ok, no, y tampoco estuve de vacaciones, resulta que un blog (ahora lo descubro) no funciona sin dos cosas: Internet y Belle and Sebastian. Y como ahora mismo yo tengo las dos cosas (que solían ser tan rutinarias y un día pum, dejaron de serlo, y ahora que lo son de nuevo las aprecio a cada minuto), es lógico que salde una deuda y el blog continúe, porque fue sobre todo un hiato involuntario y los hiatos son más dolorosos que lo que la costumbre determina cuando son involuntarios.
Dadas las dos semanas de ausencia forzosa, quise hacerme el misterioso y de repente venir con un gigantesco cambio de estilo de estética y también de contenido: suprimir gadgets, decapitar conejos, dar vuelta un banner, escribir en arameo, cosas así, pero es de público conocimiento el fecho de que un blog es más pasado que presente, y cualquier cambio que haga ahora mismo será incongruente con entradas como Meseta del Pajarito o Beautiful Blueberries. Entonces decidí dejar todo como está. Si hilamos fino, resalta la expresión ley del menor esfuerzo. Pero qué demonios, soy de repente un tipo grande y tengo que respetar las leyes.
Digo de repente (ya no hablando de los pormenores de la realización de este espacio cibernético próximo a una aparente y súbita desaparición en nombre de la democracia), porque vine a vivir a Córdoba; esta es la primer mañana solitaria de mi vida en una casa que estoy comenzando a sentir mi casa, y la ciudad, afuera, es una perla continua de polvo de ladrillo, es realmente una cosa admirable. No sé qué es el desarraigo aún (mis parientes andan por acá cerca), pero si se siente así de solitario, es bastante dulce. Por lo demás dispongo (todavía) de mis propios horarios y de la propia música que me viene en capricho escuchar, y no tengo que lavar el piso si no quiero. Y no quiero. Y está sucio. Y.
No sé si ya mencioné que amo a Córdoba. Mbeh, amor complicado; no es el amor a primera vista, una especie de erotismo apasionante que se tiene por ciudades como Mendoza o Mendoza o Mendoza, es más un amor de convivencia, un amor a sabiendas de que voy a tener que tolerar todos sus detalles durante por lo menos dos años, y está yendo hasta ahora bastante bien, pero justamente por eso no podría aventurarme a decir que estamos hechos el uno para el otro. Yo sé que en Mendoza no podría sobrevivir, no me pregunten por qué lo sé; debe ser porque tardo mucho para bañarme y me han dicho que allá asesinan en nombre del agua. (Qué agravio; en el resto del mundo se asesina sólo en nombre de la Internet o del petróleo). Aquí, sin embargo, salgo de mi casa esperando una sorpresa en la próxima esquina y no es nada ingenuo, quienes conozcan Córdoba pueden dar fe de mi optimismo: ayer salí sin-esperar-nada y me encontré con B&S sonando a todo volumen en la esquina de Balcarce y la calle de atrás, vaya a saber cómo se llama, a una cuadra de mi cama. Más aún se está atento a las sorpresas cuando se las está esperando, es un poco como Buenos Aires, sólo que Baires tiene la costumbre de esperar a los visitantes con sorpresas ligeramente más desagradables.
En lo relativo a la vivienda, mi departamento es un desorden de cosas vacías, los libros tendrían que llegar hoy y ya los extraño, y no sé dónde voy a meter todas las cosas de segunda necesidad (que son las más importantes). Lo que más uso, en vista de que no tengo servicio de gas, son los sahumerios de melón y la llave para entrar y salir; tiene una bañera muy confortable y tengo una toalla roja como la sangre a manera de cortina. Me han dicho que mis ventanas van a ser adornadas con unas vistosas cortinas color morado chillón. Se siente como un Big Brother al principio, hay ventanas por todos lados, y como estás en un primer piso la gente pasa y te observa por más inercia que curiosidad, pero con el tiempo descubrís que no te miran a vos porque son vidrios espejados; basta cerrarlos para sentirte libre de andar en paños menores. Y de última qué importa si te ven en paños menores; contaría como una sorpresa más de las regulares cordobesas de cada día que no parecieron agotarse en las cinco veces que vine a modo de turista.
Por otra parte, lamenté durante dos semanas mi cuelgue con Radio Insanidad y las periódicas expresiones "artísticas" que suelo colgar en este lugar de vez en cuando, pero ya me pondré al día vehementemente. Seleccioné una especie de subespecie de papeles manchados con meopas catárticos que todavía deben andar por el oeste de Santa Fe, pero no son de urgencia mientras lleguen porque su humilde servidor todavía se encuentra de vacaciones. Mi reciente adquisición de unos papeles inesperados también tendrán su espacio, son cosas que hay que compartirlas. En cuanto a planes próximos, parece que en febrero voy a ver a Calle 13 de nuevo en Cosquín, la facultad de Letras Modernas se me presenta como la mayor de las ansias en este momento, y esta tarde llega la lámpara de lava que le confié sin dudar a mi querida Car, cuya visión sobre el mundo y sobre el humor del mundo hace que me de cuenta de las cosas que son realmente lindas de esta ciudad: su delirio, su frenesí, su ironía.